(Barcelona 1874 – 1945)
Su padre fue un notable artista que trazó excelentes cartones para la fabricación de tapices, y en él encontró Sert el primer preceptor artístico y la ayuda inicial para desarrollar su decidida vocación.
De niño asistió Sert a la escuela de los padres Jesuitas de Barcelona, completando posteriormente su educación en su domicilio, bajo la dirección de un preceptor. Tras ello se dedicó a la pintura, destacando ya inicialmente su inclinación por la obra mural, especialmente las pinturas a fresco de la escuela italiana.
En sus primeros tiempos produjo bastantes obras, la mayor parte de las cuales no exponía ni salían de su estudio. No obstante que esta actitud parecía semejar los iniciales ensayos que pretendían fijar un estilo o adoptar un firme camino, ya poseía su producción la perfección y personalidad de un pintor logrado. En 1900 dio a la luz pública sus lienzos murales "El Cortejo de la Abundancia". Después, le encargó el obispo Torras y Bages la decoración de la catedral de Vich, y empezó a realizar unos cuidadísimos bocetos, cuyos primeros frutos expuso en París en 1908 con un éxito unánime de la alta crítica de la capital francesa.
La principal tarea que desarrolló Sert en su vida artística fue Ia decoración mural, y fue, en este aspecto, una de las primeras figuras mundiales de su tiempo. Entre sus más importantes realizaciones figuran las efectuadas en el hotel Waldorf Astoria, los paneles del Rockefeller Center y el salón de Ia Hispanic Society, todo ello en Nueva York; el Palacio de Justicia en Barcelona, el de San Telmo en San Sebastián; varios salones en el Palacio de la Sociedad de Naciones, en Ginebra, y otros palacios y moradas particulares de destacadas personalidades nacionales y extranjeras.
En enero de 1930 fue nombrado académico de honor de la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando. Su más celebre obra la constituye el conjunto de las citadas pinturas para la catedral de Vich, destruidas durante la guerra civil española y rehechas después por Sert una vez finalizada ésta.

